Comida turca

Los secretos de la comida turca

By febrero 26, 2020 marzo 12th, 2020 No Comments

Pocas cosas hay más exóticas que la gastronomía de Turquía. Su ubicación geográfica ha determinado su identidad cultural, una fusión entre el antiguo imperiogriego, el persa, el romano, el bizantino y el otomano, que se ha trasladado, por supuesto, a su comida. Con influencias asiáticas y europeas ha ido consolidando su propia esencia. Con tanto éxito, que ha traspasado fronteras y podemos encontrar restaurantes de cocina turca en cualquier parte del mundo.

La imagen que evocamos de su gastronomía es una mesa repleta de cuencos de barro de vivos colores, carnes y verduras asadas e intensos olores a especias que abren el apetito de cualquiera.

La preparación de sus platos se ha ido transmitiendo de generación en generación. Secretos culinarios, también milenarios, que, aunque manteniendo su identidad tan característica, han ido incorporando las nuevas tendencias gastronómicas.

Uno de sus principales secretos es que se trata de una cocina que se elabora sin prisa, con tiempo, paciencia, mimo, dejando que los platos se concentren, se empapen de todos los sabores. Seguro que le viene a la mente esa carne de cerdo ode cordero en un asador vertical que gira y gira, el famoso gyros, döner kebab o shawarma. Una carne que, cortada en finas láminas, se suele tomar con el pan de pita.

Otras de las claves para conseguir esos sabores tan especiales, es el uso de cerámicas. Por ejemplo, muchos de sus platos se cocinan en vasijas con estrechas bocas que se colocan sobre las brasas, dentro se pone el guiso con todas las verduras y las especias.

Un plato que ya se ha convertido en internacional y se ha adaptado a todas las cocinas es el hummus. Una crema elaborada con garbanzos, limón, ajo, aceite, sal, por supuesto, especias. Su valor nutricional es innegable.

Pimientos, tomates, berenjenas, acelgas, calabacín, arroz, carnes, cebollas, yogur, lentejas, quesos, espinacas, aceitunas, mantequilla clarificada… son tan solo algunos de los ingredientes habituales en esta cocina. Pero, obviamente, el toque estrella, el que convierte a esta gastronomía en un deleite para los sentidos es el especiado. ¿Cuáles? Cientos… desde cilantro, a semillas de la alcaravea, pimentón, el azafrán, pimienta, menta… y otros muchos que no podemos desvelar.

Pero no solo a la comida debe su fama la mesa turca. Su café es uno de los más famosos del mundo. Se muele hasta casi convertirlo en polvo y, por su concentración, se toma en pequeñas cantidades y no se le añade leche. Ah, y también el ayran, elaborado con yogur líquido, sal y limón, que suelen tomar como desayuno.

Una forma peculiar de presentación de los platos para los turcos es el dolma, se refiere a algo que está relleno. Pueden ser de carnes, arroz o verduras, o todo a la vez, incluso con hojas de vid.

No podemos terminar este texto sin nombrar sus postres. Esos maravillosos dulces elaborados con hojaldre, nueces, pistachos y miel. Los famosos baklava. Aunque existen otras especialidades como los lokum, sutlac, algo similar al arroz con leche ylos puddings.

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